Ese 'No' que realmente es un 'Sí'; no es. Ese 'adiós' que realmente es un 'búscame'; tampoco es. El rogar por un poco de cariño, por un poco de respuesta banal y simple; el ruego de una mirada, de una caricia o de un simple 'hola' es nada comparado con algo que, para ser sincera, no sé qué es. O por lo menos, no sé exactamente qué es.
Me imagino que es algo así como juntar todos los colores y hacerlos girar para dar en el blanco. Es algo tan oscuro que encuentras su pureza en ese negro contraste. ¿Contraste? ¿Entonces es un matiz en grises? Desde el blanco hasta el negro, cualquiera puede identificarse con un color. La no-definición de lo mismo es no encontrarse en ningún sentimiento. De lo único que puedo estar segura es en que la decisión del sentir está el ser. Lo sientes o no lo sientes. Así de simple.
No hay necesidad de pedir cariño, sino de regalarlo. No existe la posibilidad de pedir por una caricia o una mirada, porque eso es lo que te mataría. ¿Seguir viviendo en tortura, o morir por amor?
Bien Adriana... aunque estoy seguro que tienes mucho (mucho) más por decir.
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